MENTORÍA 1 A 1 · CUPO LIMITADO

¿Y si el problema no está donde tú crees?

Mentoría individual para directivos, deportistas y profesionales que ya rinden alto y han tocado el techo de lo que pueden hacer empujando más.

En unos meses te enseño a leer la presión, decidir en frío y dejar de pelearte con tu propia cabeza.

Sin frases motivacionales. Sin atajos. Sin cursos.

Aplicar a la mentoría

Son 5-7 minutos de formulario. Lo leo yo, y te respondo en menos de 48 horas.

Alto rendimiento · Directivos y founders · Deportistas de élite · Decisiones bajo presión

¿Esto va contigo?

Empujas más fuerte que nunca. Y el resultado no se mueve.

Llegas al viernes fundido. No por trabajar mucho. Por sentir que el trabajo te ha llevado a ti.

No es que te vaya mal. Es que sabes que puedes más. Y todavía no has encontrado cómo.

Quieres rendir más. Pero no como hasta ahora. No quieres dejar piezas tuyas por el camino.

Tienes los datos. Tienes la información. Tienes incluso el plan. Y aun así, cuando llega el momento, decides al revés de lo que sabes. Y nunca sabes por qué.

No es casualidad. Da igual si el escenario es un partido, una sala de juntas o una cocina a las diez de la noche. El problema nunca está en el escenario. Está en cómo lo lees.

Si vienes buscando que te dé la razón, esta página no te va a servir.

Competir es hacer lo que requieres cuando lo requieres.

No está donde tú crees. Está donde no miras.

Da igual si lo que quieres es parar el desgaste o subir un escalón. Lo de siempre no te va a llevar ahí. Eso lo sabes. Si te valiera, no estarías leyendo esto.

La palanca no está en hacer más. Está en mirar dónde no has mirado todavía: cómo interpretas lo que vives.

  No es más motivación.

  No es más esfuerzo.

  No es otro curso, otro método, otro retiro.

  Es ver con precisión dónde estás parado. Y desde ahí, decidir hacia dónde.

No te cambio yo. Te doy claridad. Lo demás lo decides tú.

Cómo trabajamos

No es conversar una hora a la semana. Te explico el proceso real.

Antes

Unos días antes de la sesión te mando tareas. No para entretenerte. Para que llegues a la sesión con material y para que yo llegue habiendo leído lo tuyo. Cuando nos vemos, ya hemos avanzado los dos.

Durante

Hora, hora y cuarto. Online. Repasamos lo que has trabajado, abrimos lo siguiente, te enseño cómo lo aplicas. Tú hablas más que yo. Yo te enseño a ver.

Después

Te envío un recap por escrito de la sesión: qué hemos visto, qué se queda en aire, qué te toca trabajar. Y la puerta queda abierta. Si entre sesión y sesión te pasa algo o necesitas devolverme algo, me escribes por WhatsApp. Te respondo.

Esto es entrenamiento, no conversación. Y se nota desde la segunda semana.

El programa

No tengo un paquete cerrado para venderte. Cada caso es distinto, y trabajar como si no lo fuera no sirve de nada.

Pero sí hay cosas que siempre van dentro, sea cual sea el formato que diseñemos:

  Sesiones 1 a 1 por videollamada, cada semana, de 60 a 75 minutos.

  Tareas y lecturas concretas entre sesiones, adaptadas a tu caso.

  Recap por escrito al final de cada sesión: qué hemos visto, qué se queda en aire, qué te toca.

  Acceso directo por WhatsApp entre sesiones para devoluciones cortas, no para gestionar tu día.

  La metodología de mis libros «Piensa Útil» y «Cómo no cagarte la vida» aplicada a tu caso concreto, no en general.

Una mentoría tipo dura entre 4 y 10 meses, según el ritmo y la profundidad que necesites.

Antes de nada, hablamos. La primera llamada no tiene coste. Es donde te conozco, donde tú me conoces, y donde decido si te puedo ayudar de verdad. Si los dos decimos que sí, diseñamos juntos cómo trabajamos: el ritmo, el foco, el tiempo que necesites.

La inversión es personalizada. Se conversa en esa misma llamada.

No me dedico a convencer a nadie. Me dedico a trabajar con los que ya saben que algo tienen que mover.

Esto NO es para ti si...

  Vienes buscando motivación, frases para repetirte en el espejo o atajos rápidos.

  Quieres que alguien te diga lo que ya sabes para sentirte mejor.

  Lo que esperas es que yo te cambie a ti. Yo no cambio a nadie. La que cambia eres tú.

  Vienes a hablar de tu empresa, tu Excel o tu estrategia comercial. Yo no me meto en tu negocio. Me meto en ti.

  No tienes la humildad de reconocer lo que aún no sabes. Sin eso, ninguna sesión te va a servir.

Si te has reconocido en alguna, mejor que lo sepamos los dos antes de hablar.

Quién soy

Mi nombre es Miki Obradors.
Llevo más de 30 años entrenando cabezas bajo presión.

Esto es mentoría ejecutiva uno a uno: trabajo de cerca con CEOs, fundadores y directivos que rinden por fuera y se están vaciando por dentro.

Testimonios reales

Lo que dicen algunos de quienes ya han trabajado conmigo

«Llevamos un año desde que empezamos a hablar. Esto es lo que he encontrado en el camino:»

  1. Identificar mis oportunidades con claridad.
  2. Aprender a lidiar con la imperfección — entender que no existe lo perfecto.
  3. Que el juego es a largo plazo, y estoy dispuesto a jugarlo así.
  4. Herramientas útiles que aplico en mi día a día y me dan resultados.
  5. Una persona que me entiende y se preocupa por mí — un amigo que me ha dado la vida en el momento que más lo necesitaba.
  6. Ser consciente de que es un proceso: cuando aplico lo hablado, avanzo.

Fernando Gómez

Commercial Manager LATAM (Colombia, Chile, Costa Rica y Venezuela), PepsiCo

«Las sesiones de mentoría con Miki no solo han sido muy agradables — me han ayudado montones a resolver cosas puntuales que llevaba tiempo sin poder solucionar. Con un par de «engranajes» que me ayudó a desbloquear, muchas otras cosas empezaron a moverse en la dirección que quería.

Me han dado una perspectiva muy distinta de ver las cosas en mi vida, con soluciones prácticas para seguir mejorando. Estoy muy feliz y agradecido con Miki.»

Hans Hamberguer

Co-fundador, Rooster

«Las conversaciones provocan que todo lo que uno viene pensando de repente se dé la vuelta: la cosa era por otro lado, por otra dirección. Eso te cambia la perspectiva.

Vengo aprendiendo a valorarme a mí primero — y después, a dejar de cargar con sacrificios y dolores ajenos. Esto es gracias a esas conversaciones profundas.»

Carlos Rojas

Founder & Manager, CPFR Advisor

Casos reales

Así se ve la mentoría ejecutiva por dentro

Cuatro casos reales de la gente con la que trabajo. Sin nombres y sin cargos: las escenas son reales; lo que podría identificarlos, no está.

01

La decisión que no le dejaba dormir

«No puedo dormir. Creo que algo anda mal conmigo.» Tres semanas así. Quince años de carrera y una empresa de 200 personas encima.

Lo que había debajo no era un problema psicológico: tenía que despedir a 30 personas y no sabía hacerlo sin destrozar al equipo. Su cuerpo lo sabía antes que él. Trabajamos el mensaje, el timing y la honestidad. Hizo los despidos. A los dos días me escribió: «Sigo sintiendo que fue doloroso. Pero dejé de sentir ansiedad. Porque ya no estoy evitando nada.»

02

Me contrató para arreglar a su equipo

Dueño de empresa, quince años construyendo algo sólido. Me llamó porque su equipo se bloqueaba bajo presión y le necesitaba para todo. A los diez minutos entendí que el problema no era el equipo.

Llevaba quince años resolviéndolo todo él: el cliente furioso, el problema gordo, la tensión. «¿Cuándo ha tenido tu gente la oportunidad de hacerlo ellos?» Silencio largo. Lo que había construido no era un equipo de alto rendimiento — era un equipo de alta dependencia. Ahí empezó el trabajo de verdad.

03

El mejor trimestre de su carrera

Cerró el mejor trimestre de su carrera y esa misma noche no podía dormir. «Logré todo lo que me había propuesto. Y siento que no me sirve de nada.»

No era síndrome del impostor ni cansancio. Estaba tan ocupado cumpliendo que se le había olvidado preguntarse si lo que conseguía era lo que quería. No le iba mal: le iba bien por las razones equivocadas. En eso trabajamos.

04

Todo era de los demás

Su equipo no rendía. Su director no acompañaba. El mercado no ayudaba. Sesión tras sesión, la culpa siempre estaba fuera. Hasta que apareció la pregunta que nadie le había hecho: ¿tú les habías dado lo que necesitaban para dar ese paso?

El día que tuvo esa conversación de verdad con su equipo — la que incomoda, la que reconoce «quizás yo tampoco he sido claro» — algo cambió. No de golpe. Pero cambió.

Los libros

La mentoría es el cuarto libro del mapa. El que estoy escribiendo, en directo, en cada sesión.

Te enseñé a ponerte las gafas en «Piensa Útil». A usarlas en «Cómo no cagarte la vida». Hay dos manuscritos más en marcha: uno sobre qué hacer cuando las gafas se empañan, y otro que es, literalmente, esto: lo que pasa cuando trabajo contigo.

Aquí te quito las gafas y te pongo delante de un espejo. Sobre ti. Sobre tu caso. Sin libro de por medio.

«Piensa Útil»

El manual de tu software mental.

Cómo se entrena la cabeza para interpretar con claridad, gestionar emociones y decidir mejor bajo presión. El primero, y la base de todo lo que vino después.

VER LIBRO

«Cómo no cagarte la vida»

De pensamiento a acción, sin rodeos.

Una caja de herramientas para no irse al traste cuando la vida aprieta. No necesitas cambiar de vida; necesitas cambiar de cabeza.

VER LIBRO

Si quieres saber cómo pienso antes de tener una conversación conmigo, ahí lo tienes todo.

Preguntas honestas

¿Esto es coaching, terapia o mentoría?

Es mentoría. Vengo del alto rendimiento: primero en pista, ahora también fuera. Lo que hago contigo es enseñarte a ver cómo interpretas lo que vives, porque eso condiciona todo lo que te pasa después. No te curo nada, no te animo, no te doy frases motivacionales. Te doy claridad y herramientas para que las uses tú.

¿Hace falta ser deportista para esto?

No. Hace falta exigirte alto en algo. La cabeza humana funciona igual en una pista que en una sala de juntas o que en una vida que se complica. El escenario cambia. La cabeza no.

¿Y si lo que necesito es trabajar mi empresa?

Entonces no soy para ti, busca un consultor o un coach ejecutivo. Yo no me meto en tu negocio. Me meto en ti. Cuando tú funcionas distinto, tu trabajo se ordena solo. Pero al revés no funciona.

¿Cuánto cuesta?

Depende del caso. Lo conversamos en la primera llamada, que no tiene coste. Si tu primera pregunta es esa, probablemente no soy yo lo que necesitas.

¿Cuánto tiempo me va a quitar entre sesiones?

Lo justo. Tareas cortas, lecturas concretas, devoluciones por escrito. No te voy a pedir que reorganices tu agenda. Te voy a pedir que pongas atención en cosas que ya te están pasando.

¿En cuánto tiempo voy a notar algo?

Si la mentoría funciona, lo notas entre la segunda y la cuarta sesión. No porque pase un evento mágico. Porque empiezas a leer situaciones que antes interpretabas de otra manera. El cambio real, el que cambia cómo vives, lleva más tiempo. Y nadie te puede garantizar cuánto. Lo que sí te garantizo es que si no avanza, lo hablamos. Y si en algún momento decides que no es para ti, lo dejamos.

¿Y si pago y no avanza?

Yo trabajo con quien quiere mover algo de verdad. Si después de las primeras sesiones tú o yo vemos que no encajamos, lo decimos. Y dejamos. No hay devolución por arrepentimiento porque mi tiempo se va al día siguiente de cobrarlo. Pero tampoco te voy a sostener en una mentoría que no te sirve, ni a ti ni a mí.

¿Esto es confidencial?

Sí. Lo que hablamos no sale de ahí. Ni con tu nombre, ni con tu caso, ni en agregado. Eso vale tanto si estás en una mesa directiva como si no. Es la única manera de que tú me puedas contar lo que en otro sitio no contarías.

¿Y si llevo años intentando esto y nada me ha funcionado?

Entonces probablemente no era esto. Si lo que has probado fueron libros, cursos, retiros, frases motivacionales o «cambia tu mentalidad», nada de eso te iba a llevar al sitio. Estaban tratando el síntoma. Aquí miramos un nivel por debajo.

Si tienes más preguntas, las hablamos en la llamada.

Si has llegado hasta aquí, ya sabes algo.

Sabes que lo que llevas dentro lleva tiempo pidiéndote que mires. Que probar más de lo mismo no te va a llevar más lejos. Y que ya estás cansado de pretender que no.

No hace falta que vengas con todo claro. Solo con la disposición de mirar.

Qué pasa cuando aplicas

Cuando aplicas, leo tu solicitud personalmente en las 48 horas siguientes. Si encajamos, te abro un hueco en mi calendario para nuestra primera llamada. No tiene coste y no es una llamada de ventas: es donde te conozco, donde tú me conoces, y donde decidimos los dos si esto tiene sentido. Si no tiene sentido, te lo digo y no perdemos tiempo.

APLICAR A LA MENTORÍA

El que se atreve a mirar, deja de tropezar con lo mismo.